No lo entiendo

2/7/08

Desde hace tiempo me pregunto ¿por qué hoy en día los sacerdotes descuidan tanto su imagen?. Nunca he entendido el por qué si un militar va vestido de militar, un policía de policía, una enfermera de enfermera... un cura no va debidamente vestido de cura, si bien estás comparaciones no son del todo exactas pues el sacerdocio es un modo de vida y no un modo para vivir. No digo yo que vayan con sotana, fajín, esclavina, bonete y manteo , que también podrían ir, pero sí con su alzacuello, que además queda muy elegante y permite identificar al sacerdote como tal. Hoy precisamente que vivimos en la sociedad de la imagen hay sacerdotes que prefieren antes ponerse una corbata que ir de cleryman. Da la impresión que no quieren parecer lo que son; ministros de la Iglesia. Son las consecuencias de la secularización intraeclesial. Estoy convencido que para muchas personas identificar a un sacerdote por la calle, en el metro, en el supermercado, etc... les lleva a cuestionarse su actual vida de creyente, es decir, les recuerda el tiempo que hará que no pisan una Iglesia, que no van a Misa o que no se confiesan. ¿Cuántas conversiones se producirían si los sacerdotes fueran sacerdotales también en el vestir?. A alguno que lea este post puede parecerle algo exagerado o un tema intrascendente pero créanme que no lo es. Una imagen vale más que mil palabras.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Es verdad.

Armando Vallejo Waigand dijo...

Es una lectura interesante la que planteas. Yo no lo había interpretado en esa clave, y no me parecía necesario el uso de algún tipo de identificación. Pero la reflexión que hacer me ha hecho pensar que tal vez no es tan mala idea. Eso sí, siempre libremente.

Saludos.

Ignacio dijo...

Muchas gracias por participar en el blog.
Algunos sacerdotes amigos míos que van de cleryman me han comentado la infinidad de veces que les paran por la calle e incluso les piden confensión. De ahí nació mi reflexión. Los sacerdotes debieran llevar alzacuellos, sobre todo, en los centros hospitalarios para que los pacientes y familiares sepan reconocer al capellán y también en los centros penitenciarios. Es una pena que hasta en esos casos haya muchos curas que no quieran ir de cleryman.

Jerónimo dijo...

Creo que el asunto tiene muchas raíces, cuyo análisis sería muy interesante, pero muy extenso a la vez.
En primer lugar habría que dejar claro que la Iglesia tiene directivas claras al respecto.
Salvada la norma, pienso que los sacerdotes deberían identificarse por su vestimenta, al menos , mientras están cumpliendo tareas pastorales. El policía no va vestido de uniforme cuando sale de paseo con su familia, o cuando va a una consulta con su médico, sino cuando está de servicio. Y si se le ocurre no usar su uniforme para ir a trabajar, lo más probable es que se quede sin empleo. No comparto totalmente el parangón del sacerdote con el policía porque estamos comparando una profesión u oficio (que apunta más a un medio de vida) con una vocación (modo de vida). Pero como se utiliza la comparación en el post, hago esta distinción. Nos aproximaríamos más, creo, comparándolo con los cónyuges, que ostentan su anillo de bodas porque están conformes con su condición de casados y no temen mostrarlo a los demás. Claro que tampoco esta comparación es exacta, sobre todo en el caso del clero joven. En la sociedad es comúnmente aceptado que la gente contraiga matrimonio; y nadie llama la atención por usar anillo de bodas. Pero al sacerdote, cada vez más, se lo mira como a un bicho raro. Por eso muchos prefieren transitar las calles "en modo stealth", sin ser distinguidos, para sentirse libres de las miradas de todos los que pasan a su lado. Los sacerdotes más maduros suelen haber superado el prurito al "qué dirán", al "qué pensarán", o al "todos me miran". Los de vida espiritual más intensa - aún siendo jóvenes- y los que están enamorados de su vocación usan sus distintivos como verdadero testimonio de pertenencia a Jesús. Los secularizados (es decir, los que que buscan imitar el estilo de vida laical) suelen no ser ni maduros ni espirituales ni estar conformes con las exigencias de su vocación. A todos les diría que "no se enciende una lámpara para ponerla debajo de un cajón, sino para que ilumine toda la habitación". Si Jesús encendió en ellos la mecha, deben tratar de iluminar por todos los medios. Queda pendiente, quizás, pensar cómo podemos ayudar a nuestros sacerdotes en este particular. Si somos un solo cuerpo, y recibimos ayuda de los miembros sacerdotes para vivir nosotros nuestra vocación y misión, ellos también deben recibir nuestra ayuda para vivir SU vocación y SU misión de la manera en que se lo pide la Iglesia.
Ignacio: me ha gustado mucho el blog. Saludos.

Ignacio dijo...

Jerónimo, muchas gracias por el comentario. Rectificaré el post.

Anónimo dijo...

Como me cuesta llamarte Ignacio, con lo bonito que es tu nombre... Oye,sabes que me ha gustado mucho este artículo, ya te lo he dicho personalmente, y respeto mucho las ideas de los demás y lo que hagan, pero creo que hoy mas que nunca, y lo vuelvo a repetir, hoy más que nunca, hemos de ser TESTIGOS de Cristo en el mundo, sobre todo los sacerdotes. Yo no creo que yendo de laico se atraiga más a la gente. Cada vez estoy menos convencido de ello. Soy sacerdote, no llevo sotana, pero voy con clergyman, y no me importa llevarla, de hecho la tengo, alguna vez me la pongo, fue lo primero que me compré cuando me iban a ordenar.También soy joven. No llego a los treinta años y hasta ahora no he tenido que aguantar ninguna burla por ir vestido así. Todo lo contrario.
Me han parado por la calle infinidad de veces, he bendecido a personas, también algun que otro objeto religioso, he confesado, he aconsejado a mucha gente que por necesidad o por curiosidad me paran, lo más sorprendente es que muchas veces ha sido a jóvenes que se mueven fuera del ámbito eclesial. Creo que hago mucho en la calle, fuera del ámbito parroquial por el simple hecho de ir vestido de clergyman. Yo esto siempre lo he tenido muy claro, desde que era seminarista y eso que he estudiado en un seminario más bien en contra de esta linea aunque se respetase lo que uno decidiese al ser cura, pero bueno...Yo soy muy feliz y vivo contento con mi sacerdocio y como lo vivo, no me averguenzo de ir a ningun lugar vestido de sacerdote,y tu lo sabes bien , amigo IGNACIO.Ese es el criterio de nuestra Santa Madre la Iglesia y mi deseo es que todos lo cumplan... Pero siempre respetando a mis hermanos sacerdotes. Eso ante todo. A ellos, desde estas letras les digo; Aunque vayan vestidos de laicos, Gracias por vuestra fidelidad, me ayudan mucho. Un saludo grande a todos. También a ti, IGNACIO.

Laus Deo! dijo...

Hola!

Llevas mucha razón, pero hay un inconveniente, una razón profunda por la que los sacerdotes les/nos cuesta vestirnos de tales: nos delata, somos el centro de atención en sentido malo: no podemos ir de cualquier manera por la calle, ni hablar a gritos, ni mirar descuidadamente cualquier cosa, aunque sea insignificante. Es más cómo pasar como "común de santos varones", sin levantar sospechas, sin que chirríe cuando nos pasamos largos ratos en el bar...
En fin, que recemos para que seamos valiente y obedientes

Anónimo dijo...

Si me parece que es importante pero aunque no usen el habito deberian mejora algunos en la forma como se relacionan sobre todo con las mujes, mas que curas parecen buecadores de pareja